Testimonios
Julián
La situación que me llevó a buscar a Pilar ya pedirle ayuda fue la de mi mujer, que tiene Alzheimer. Antes me encontraba con depresión y muy perdido, no sabía cómo hacer frente al problema.
Con la terapia que me dio Pilar, aprenderé a comportarme con la enfermedad y así poder ayudar a mi mujer y también ayudarme a mí.
Con las herramientas que me dio, me acompañó en todo el proceso y hoy en día lo llevo bastante mejor. ¡Gracias Pilar!
Pedro
Tras mi enfermedad, perdí la confianza…
Pero me ha hecho volver a creer en mí, a sentirme más seguro y, a partir de ahí, con tus pautas, estoy logrando cosas que llevaba mucho tiempo anhelando.
Tu acompañamiento ha sido fundamental.
Andrés
Soy el cuidador principal de mi mujer, que tiene Alzheimer y se encuentra en un grado 3 de dependencia.
Me sentí bastante bajo de moral pero Pilar me puso todas las herramientas a su alcance, con lo cual empecé a sentirme mejor, más tranquilo y sereno, mejorando después en todos los sentidos.
Muchas gracias.
Cada persona cuenta:
Seguir un proceso que sea exigente y lleno de sentido es clave para acompañar, validar y potenciar cada terapia.
Sin movimiento no hay cambio. Con actitud y confianza, ¡sí!